Permanece en estado de gratitud

Mantenerse en estado de gratitud tanto de las cosas buenas que ocurren en nuestras vidas como de los desafíos, provoca que nos convirtamos en un imán que atrae más cosas buenas a nuestras vidas.

Es inevitable sentirse bien cuando el corazón está agradecido. Además, es mucho más fácil ver las cosas positivas de la situación y sacar algo qué aprender.