Tu vida en cada día

Si nos detenemos a pensar al menos un minuto, lo que en realidad significa un nuevo día, creo que realmente seriamos un poco más felices, olvidáramos un poquito los motivos para quejarnos y realmente haríamos más y con más intensidad. Porque es muy probable que si analizamos que solo estamos consciente de este día, y aunque concretizando más, de este instante, lo tomaríamos como un magnifico y espectacular regalo que ni siquiera sabemos si volveríamos a tener.


Entonces sucedería algo mágico, nos olvidaríamos, al menos por ese minuto de los rencores, de los disgustos, de las quejas e inconformidades, de los problemas y las barreras, resurgiría un fuerte deseo por vivir enérgicamente, sin desperdiciar la oportunidad maravillosa de la vida encapsulada en este día.